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05.06.2017
ANA PAREDES
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1     Sé realista con tus conocimientos previos: El aprendizaje es una escalera que conviene subir poco a poco, si nos saltamos peldaños no conseguiremos asimilar los nuevos conocimientos. Por tanto, siempre hay que partir de lo que uno ya sabe. Si no lo sabes, vuelve atrás para sentar una buena base del conocimiento. 2    Entiende lo que lees, y si no lo entiendes pregunta: Es lo más importante. Leer detenidamente, subrayar, preparar esquemas y consultar tus dudas en clase ayudan a conseguir esa comprensión. 3  Organiza tu espacio de estudio: El orden invita al orden, también en tu cabeza 4  Usamos dos vías para memorizar, la auditiva (lo que oigo mientras estudio), la visual (lo que veo mientras estudio). Si lees en alto estarás usando  multicanales en la memorización.     5  Concéntrate en el estudio: Aléjate del ruido, apaga el móvil, realiza descansos e intercala asignaturas, todo ello contribuirá a que aproveches mejor el tiempo que dedicas al estudio. 6  Sé práctico y creativo con el aprendizaje: Si usas lo aprendido de una manera práctica se fijará antes en tu memoria. No te quedes en la teoría, ¡aplícalo!    7 Aplica técnicas mnemotécnicas. Todo aquello que te ayude a recordar es válido. Agudiza tu ingenio. Puede que para memorizar una lista de nombres necesites compararlos con la alineación de tu equipo de fútbol o las iniciales de  los nombres de cantantes que te gusten. 8  ¡Repasa! Pero sin exceso: Planifica los repasos así como los temas de estudio. Créeme, la madrugada antes del examen no es el momento de repasar, sino de descansar tu mente.    9  Evita a los neuróticos: Evita a ese tipo de personas que están histéricos antes de entrar al examen, y a aquellos que contagian su desmotivación. Evita incluso a los que disimulan que les da igual el resultado, porque es posible que lo que les pase  realmente, es que dudan de sí mismos. 10 NO abandones si te quedas en blanco: El bloqueo mental, comúnmente conocido como “quedarse en blanco” es  uno de los principales temores de cualquier estudiante. Sabes que te lo has estudiado, pero los nervios hacen que no recuerdes ni una palabra con la que arrancar, empiezas a angustiarte y, cabe la probabilidad de que abandones. Eso sí, justo después del abandono (no mucho después)  vendrá a tu cabeza la deseada palabra que te iba a hacer arrancar, y con ella todo el resto del tema que realmente sabías. Ya has perdido la oportunidad.    Mantén la calma, cierra los ojos y concéntrate en tu respiración.   Cuidado con tu diálogo interno, no seas derrotista ni tremendista, quedarse en blanco es muy común. Date aliento y calma, sólo son nervios, en cuanto te tranquilices las palabras vendrán a ti.  Ve anotando lo que te vaya viniendo a  la cabeza, después ordena ese contenido. ¿Ya tienes un esquema? Bien, ¡es el momento de empezar! ¡¡MUCHA SUERTE ESTUDIANTES!!

   Atención al Público:

   Lunes - Viernes    15:30 - 20:00

 

           822 02 16 16

601 24 69 76

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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